La filosofía es reflexión racional: la filosofía es una empresa racional comprometida a no admitir ningún supuesto del cual no se dé una razón adecuada. Se caracteriza por su universalidad y su radicalidad: universal, porque se interesa por todos los ámbitos y aspectos de la experiencia humana; radical, porque se plantea las cuestiones últimas concernientes a la experiencia humana. Tiene una CUADRUPLE función:


-Clarificadora: tanto de nuestros conceptos e ideas como respecto de la experiencia a la que tales conceptos se refieren.

-Crítica: respecto de los supuestos en que se basa nuestra cultura, muy especialmente en los ámbitos social, moral y político. La filosofía puede entenderse como la conciencia que una época y una sociedad tiene de sí mismas.

-Sistemática: en cuanto que le corresponde ordenar y sistematizar la experiencia humana, así como la pluralidad y diversidad de conocimientos parciales que nos dan las ciencias.

-Transformadora: ya que la filosofía práctica trata de transformar la realidad y orientar nuestra manera de actuar.



viernes, 2 de diciembre de 2016

LA DISERTACIÓN FILOSÓFICA.-

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1. La disertación es una de las formas más habituales de realizar exámenes en filosofía.
El tema sobre el que se realiza este ejercicio puede ser alguno de los más conocidos que se ha planteado la filosofía a lo largo de los tiempos, como la libertad, por ejemplo, o puede limitarse a la explicación de tal o cual teoría de cualquier filósofo, como sería la disertación sobre la teoría del conocimiento en Platón, por ejemplo.
2. La disertación se suele dividir en tres partes claramente diferenciadas: la introducción, el desarrollo propiamente dicho, y la conclusión.
La introducción ha de ser proporcional a la extensión del ejercicio. Su objeto es situar al lector en el terreno adecuado para la mejor comprensión y valoración de lo que decimos a continuación y motivarle para la lectura.
No se ha de anticipar, pues, nada que no sea estrictamente necesario para dicho fin. En virtud de esa relación, es fácil comprender que no podremos hacer una introducción adecuada sin saber lo que vamos a decir, por lo que la introducción, pese a ser lo primero que va a ser leído por el corrector es, realmente, lo último en lo que nosotros debemos pensar (de dónde se sigue, espero que se vea esto con claridad, que necesariamente hemos de elaborar al menos un guión previo de nuestro trabajo).
3. Ya que se supone que conocemos el tema sobre el que hemos de disertar es de esperar que tengamos claras las ideas fundamentales que podemos utilizar.
Se trata de seleccionarlas adecuadamente, ordenarlas, buscar otras ideas adicionales que puedan mejorar la comprensión de lo que queremos decir y elaborar con todo ello un discurso coherente en el que se supone que defendemos determinado punto de vista. En esto consistirá la parte central del ejercicio, el desarrollo propiamente dicho.
4. La conclusión tiene que presentarse como una consecuencia directa del desarrollo que hemos planteado, por lo que conviene, antes de ordenar los contenidos del desarrollo, tener muy claro a qué conclusión queremos llegar.
Por paradójico que parezca, pues, la conclusión, que es lo último que leerá el corrector, es lo primero que tenemos que tener claro al iniciar el ejercicio. El orden de la reflexión sería, pues, el siguiente (sobre el tema de la disertación):
1) Qué posición defenderé sobre ese tema. (Conclusión).
2) Qué contenidos, argumentos, puedo utilizar para defender dicha opinión, y en qué orden. (Desarrollo).
3) Cómo situar al lector para una mejor comprensión del asunto que trato. (Introducción).


Partes de la disertación y características correspondientes
Parte del ejercicio
Contenidos que desarrolla
Introducción
Elaborada en función del desarrollo y la conclusión.
Desarrollo
Cuerpo del ejercicio con el desarrollo de los argumentos que me permiten defender la conclusión.
Conclusión
Breve exposición y valoración de la tesis defendida.

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